Nuestras empresas no integrarán a los jóvenes si no cambian sus estructuras

Responsables de la consultora de formación Cegos han augurado que las empresas tendrán que cambiar sus estructuras para poder comprometer a los jóvenes, en la presentación de un estudio sobre sus actitudes frente al trabajo. La Generación Y exige buen ambiente, reconocimiento y flexibilidad, y a cambio, aporta innovación, versatilidad y adaptación a las nuevas tecnologías.

“La vida personal encabeza la lista de prioridades de los jóvenes por primera vez. Para el 90% de los españoles, es más importante que el trabajo. Es la primera vez que esto sucede. En todas las generaciones anteriores, el trabajo había sido lo más importante”, ha declarado José Juan José Aguilar, consultor director de Cegos, en la presentación en Valencia de un estudio sobre las actitudes ante el trabajo de 3.000 jóvenes de 20 a 30 años en activo de cinco países de Europa. “Es la primera generación que ve que sus padres se han matado a trabajar -ha continuado- y el mercado no los ha recompensado”.

Aguilar ha desgranado las conclusiones sobre los estilos de trabajo, motivaciones y prioridades de estos jóvenes que han sido calificados como la Generación Y. El trabajo, para ellos, sirve para ganar dinero, pero también valoran mucho que les realice y les ayude a mejorar sus habilidades. Además, contra la creencia establecida, “España es el país de Europa en el que menos desean trabajar en el sector público”. Prefieren hacerlo en grandes organizaciones del sector privado.

Otro tópico derrumbado es el de la importancia de las redes sociales, todavía residuales a la hora de reclutar. “La principal vía para conseguir el primer trabajo en España son los contactos personales, en un 23% de las ocasiones”, ha desvelado Aguilar. Además, este primer trabajo es indefinido sólo en un 19% de los casos, frente a un 39% de media europea. Así, pues, la Generación Y está entrando en el mercado laboral “de una manera precaria”.

La principal idea expuesta por Aguilar es que, con los datos en la mano, “la cultura del esfuerzo y de la identificación con la empresa han cambiado, y ya no los podemos comprometer por los mismos cauces”. Tienen actitudes ante el trabajo y habilidades muy diferentes. Aportan obertura a las nuevas tecnologías, les estimula la innovación, son versátiles y se adaptan a los cambios. A cambio, esperan reconocimiento, apoyo y una actitud respetuosa por parte de sus managers. “Las principales razones para abandonar las organizaciones son el estrés y el mal ambiente, por encima del salario”, ha subrayado.

Las organizaciones tendrán que cambiar sus estructuras “o no aceptarán a las nuevas generaciones”. Una evidencia de este hecho es que los jóvenes españoles quieren desarrollarse profesionalmente, pero “sólo el 12% quiere asumir funciones de dirección”.

Eso sí, cuando asumen funciones directivas, se diferencian porque tienen más en cuenta a las personas, al equipo y están abiertos a las críticas.

Como ha resumido Óscar Miralles, director de la oficina de Cegos en la Comunitat Valenciana, al inicio de este acto celebrado en la escuela de negocios Inede: “Hemos de huir de los tópicos y tener una visión optimista de la juventud”.